Tus clientes piden por WhatsApp. El pedido, el envío y la factura se hacen solos.
Tu cliente pide como habla
Sin formularios, sin referencias, sin listas de precios. Un mensaje de WhatsApp normal, escrito como lo escribiría cualquiera. El sistema lo entiende y lo convierte en líneas de pedido cuadradas contra tu catálogo.
El ciclo entero, no un trozo
Se registra el pedido en tu programa de gestión, se prepara el envío con su etiqueta, se emite la factura y se le devuelve al cliente por WhatsApp. De punta a punta.
Nada se hace sin que lo confirmes
Antes de crear una factura, el sistema te enseña lo que va a hacer y espera tu visto bueno. Las facturas no se pueden borrar, y el sistema lo avisa antes, no después.
Cómo funciona
- El cliente escribe. Por WhatsApp o desde su acceso en tu web.
- Se interpreta el pedido. Las referencias se cuadran contra tu catálogo; lo dudoso se marca como duda en vez de darlo por bueno.
- Tú lo revisas. Ves el pedido antes de que exista nada en tu gestión.
- Se hace todo. Pedido, envío y factura. La factura vuelve al cliente.
Con qué se conecta
- WhatsApp. Por donde llega el pedido y por donde vuelve la factura. Tu cliente no instala nada.
- Holded. Tu programa de gestión: ahí se crean el pedido y la factura, y ahí se mueve el stock.
- Sendcloud. La etiqueta del envío y su seguimiento.
- Un acceso web propio para el cliente que prefiera escribir el pedido en una pantalla en lugar de por mensaje.
No hay que cambiar de programa ni dar de alta a nadie en ningún sitio nuevo: se conecta a lo que ya usáis.
Por qué entiende un mensaje escrito a mano
La parte de interpretar el pedido la hace un modelo de lenguaje de última generación (Claude, de Anthropic). Es lo que permite que tu cliente escriba «mándame 6 cajas de las de siempre y 2 adaptadores» y eso se convierta en líneas de pedido con su referencia y su cantidad, sin listas ni formularios. Lo que no queda claro se marca como duda y lo decides tú.
El resto es desarrollo propio, no plantillas encadenadas de las que se contratan por módulos. Por eso se puede adaptar a cómo pide cada uno de tus clientes, que nunca piden todos igual.
Para quién es
Empresas pequeñas que reciben los pedidos escritos a mano —por WhatsApp, por correo o por teléfono— y llevan su gestión en Holded. Da igual que quien pide sea otra tienda, un distribuidor o un cliente particular: el problema es el mismo. Si tramitas pedidos a mano y ya te ha pasado facturar dos veces o quedarte sin stock sin darte cuenta, es para ti.
Para quién no es
- Si tus pedidos entran ya estructurados, con su referencia y su cantidad, desde tu tienda online (WooCommerce, Shopify, Amazon): eso Holded ya lo importa de fábrica y no necesitas esto.
- Si nadie te escribe los pedidos, tampoco: lo que aquí se automatiza es justo el paso de entender un mensaje y convertirlo en un pedido.
Preferimos decirlo antes que después.
Precio
Desde 99 € al mes. Incluye la puesta en marcha con tu catálogo y tus clientes, y el soporte.
Preguntas que nos hacen
¿Tengo que cambiar de programa de gestión?
No. Se conecta al que ya usas.
¿Y si el sistema entiende mal un pedido?
Por eso hay un paso de revisión. Lo que no tiene claro lo marca como duda en lugar de inventárselo.
¿Quién ve mis datos?
Hace falta una clave de acceso a tu gestión para poder crear los documentos. Se usa solo para eso, se firma un contrato de tratamiento de datos y puedes revocarla cuando quieras.
¿Cuánto tarda la puesta en marcha?
El trabajo está en cuadrar tu catálogo y tus clientes. Se hace una vez.
¿Y si lo tuyo es otro proceso?
Este servicio tiene precio porque está hecho y probado. Pero casi siempre, cuando entramos en una empresa pequeña, el tiempo se está yendo en otra tarea distinta: pasar datos de un programa a otro a mano, un informe que alguien rehace cada semana, dos sistemas que no se hablan, un aviso que llega tarde porque nadie estaba mirando.
Eso se valora caso por caso y no tiene tarifa. Miramos qué se hace hoy a mano, cuánto tiempo se lleva y qué pasa cuando sale mal; con eso te damos un precio cerrado antes de empezar. Y si automatizarlo no sale a cuenta, te lo decimos: a veces la solución es cambiar el orden de dos cosas y no hace falta programar nada.
¿Lo vemos con tu caso?
Cuéntanos cómo recibes hoy los pedidos — o qué tarea te está comiendo el tiempo — y te decimos si esto te sirve. Escríbenos.
